Perdido en el mar
Sunday, October 16, 2011
Saturday, October 8, 2011
MARZO 24, 2000.
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¡Bienvenida a la zona iniciática de Galileo! A la vista de "Mr. Columbus", a la Frida recordada, a la esposa del Vaticano. Entras de lleno a nébula de las artes tan codificada por los hombres. Cómprate un escudo de papel y revístete de oro colonial, y pide fondos federales para la paz!
Tu obra pacífica, feminista y románticamente seria y sincera nos lleva al paraiso de Eva y Adán dándole manzanas. La serpiente escondida entre las flores...tranquila ya sin peleas y sin agresiones está contenta, es su aliada.
Tu mirada ecológica tiene un mensaje subterráneo al cual debemos prestar atención.
Entras por el hoyo negro de Alicia en el país de las maravillas y al final estará la luz.
Con aprecio y admiración de,
Marta Pérez (1934-2004)
TROPIMAQUIA, o los lugares de la compenetración
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Coordenada intrínseca. Yolanda Velázquez. Acrílico sobre tela. 24"x 24". 2000
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Asistimos furtivamente a la invitación de los lugares íntimos donde el encuentro inarticulable de dos esencias se nos aparece ante los ojos, como una epifanía. Nos asomamos a un territorio difuso, cuya evidencia se presenta mediante la fabricación de documentos que son testigos y ventanas hacia la interioridad de dos continentes que se compenetran, que se cohabitan mutuamente, haciendo las veces, cada uno a su vez, de contenido del otro. Estas piezas, que intentan presentar la cartografía exacta del lugar que el sujeto ocupa en el espacio de lo tropical, se contaminan con la compenetración intensa del artista con el trópico buscando el modo específico en que ella ocupa ese territorio humano, la carne misma del ser.
Intentando explorar los lugares que ocupa el cuerpo en el panorama tropical, esta indagación descubre que también el cuerpo, la mano como signo de identidad, están habitadas por el trópico. El trópico pasa a ser en esta obra, de un mero paisaje a poblar, un personaje habitante, un elemento con personalidad con el que el artista se compenetra de un modo muy peculiar. En estas piezas, aunque se intentan establecer coordenadas que fijen los lugares del uno en el otro, del continente en el contenido, no hay fronteras nítidas que delimiten los lugares precisos donde termina el sujeto y donde empieza el objeto, donde empieza la figura y donde el paisaje, donde termina la carne del animal humano y donde empieza el material clorofílico de lo vegetal.
Y es la fuerza de la identidad, de la involucración radical de la artista en esta concepción la que rompe el marco rudo de la objetividad llevando estos documentos al territorio que dicta el deseo. Aquí la anatomía vegetal y la humana se condensan, se ocupan la una a la otra, creando seres en diversos estados de hibridez. Interesantemente el título, que alude a la ciencia de la tauromaquia como arte de la compenetración del hombre y la bestia, de la vida y la muerte, nos permite leer esta conección con la creación de un ser femenino que sería la contraparte tropical del minotauro, un cuerpo humano literalmente germinado, en flor, con la flora por cabeza.
Continente y contenido, paisaje y figura se superponen en estas obras sucesivamente, de tal modo que algunas veces la flora representativa del trópico aparece como una selva densa dentro de la cual ocurre la figura humana como una flor inédita en ese panorama, mientras que otras veces es la flor la que germina del territorio de la carne, de la palma o el reverso de la mano, del cuello, de la geografía corporal. Otras veces surgen mapas que intentan cartografiar al cuerpo y a a la flora dentro de unas mismas coordenadas, como parte de un mismo mundo.
Estas obras, como documentos, intentan construir un universos de migraciones, movimientos y devenires constantes cuyo único soporte real es la intimidad y el deseo de la artista, que los fija como cualidades subjetivas de su realidad. Aquí se documenta la compenetración específica de la artista con su trópico, sus modos de habitarlo, y los modos en que ese trópico multifacético la habita, como si el cuerpo fuera un jardín, como si todos fuéramos mapas donde el trópico marca sus lugares y sus distintas estaciones.
22 de marzo de 2000. San Juan. Puerto Rico
Saturday, October 1, 2011
CARRY ON: Puerto Rico inspected
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D'lo (souvenirs). Yolanda Velázquez. 2011
"I have
no doubt but there is another world, you'll see" -Juan Carlos Quiñones a.k.a. Bruno Soreno
women move
around
they carry
on their displacement
life carried
on their heads
carrying the
kitchen
carrying the
dining room
carrying
clothes
the water
the crops
they carry
the ropes
of life
of death
their dead
ones
balancing
their sanity
sometimes in
a box
a box
overflowed
of primal
force
from their
wombs
of the
cradle
uphill
down the
street
through the path
debris
of another
world
yet to be
born.
Tuesday, September 27, 2011
parida de tus ojos
quiere vivir de la luz
quiere morir en tus cenizas
aguardando el laberinto de tu palabra
dice cielo, dice infierno
dice agua, dice fuego
nace un rostro de animal
bestia tierna de lo incierto
la caricia de sus garras
no es tu culpa
es la sed abismal
es un vaso vacio de desierto
rompe la carne
luna córnea del deseo
cuelga en el extremo mas alejado
el abrazo del desacierto
como la cuerda mas desnudada
así gravita este embrión natimuerto
de tierna bestia
quiere vivir de la luz
quiere morir en tus cenizas
aguardando el laberinto de tu palabra
dice cielo, dice infierno
dice agua, dice fuego
nace un rostro de animal
bestia tierna de lo incierto
la caricia de sus garras
no es tu culpa
es la sed abismal
es un vaso vacio de desierto
rompe la carne
luna córnea del deseo
cuelga en el extremo mas alejado
el abrazo del desacierto
como la cuerda mas desnudada
así gravita este embrión natimuerto
de tierna bestia
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